miércoles, 23 de mayo de 2012

Lectura 23: El colesterol

INFÓRMATE

El colesterol es un lípido necesario para el buen funcionamiento del sistema nervioso, para producir la bilis y como precursor de algunas hormonas. Sin embargo, cuando se halla en concentraciones elevadas, sobrevienen los problemas. Los lípidos, por ser insolubles en soluciones acuosas, como el plasma sanguíneo, son transportados mediante proteínas especiales, denominadas lipoproteínas. Dependiendo del tipo de molécula transportadora, se habla de dos clases de colesterol: el LDL (low density lipoprotein) y el HDL (high density lipoprotein). El HDL es llamado frecuentemente colesterol bueno, porque es degradado rápidamente en el hígado y no tiende a acumularse hasta niveles peligrosos. Por su parte el LDL, llamado colesterol malo, tiende a acumularse en las paredes de las arterias cuando se halla en exceso, formando placas, que obstruyen parcialmente el flujo de la sangre.

El endurecimiento y pérdida de elasticidad de las arterias se denomina arterioesclerosis. Si estos síntomas son debidos a acumulación de sustancias grasas, como el colesterol, se llama ateroesclerosis. La presión que ejercen estos depósitos de grasa puede llegar a reventar las paredes internas de las arterias, provocando la formación de coágulos (por acumulación de plaquetas), que pueden obstruir completamente las arterias de diámetro menor. Si el taponamiento ocurre en los vasos que irrigan el corazón (vasos coronarios), las células cardiacas de la zona afectada pueden morir por falta de oxígeno. Esto se traduce en un infarto de miocardio. Pero, si el coágulo afecta la irrigación del cerebro sobrevendrá una apoplejía, es decir, la muerte de algunas neuronas. Según la función desempeñada por las zonas cerebrales afectadas puede producirse la parálisis de algunas partes del cuerpo.

Las causas de la ateroesclerosis se relacionan con: dieta rica en grasas, predisposición genética, problemas en la digestión de lípidos, hipertensión, tabaquismo, obesidad, diabetes y sedentarismo.

El tratamiento tradicional incluye el uso de fármacos que disminuyen la presión arterial y las concentraciones de colesterol presentes en el plasma sanguíneo. En casos extremos se administran vasodilatadores (sustancias que provocan un aumento temporal en el diámetro de los vasos sanguíneos). También se emplea un medicamento que disuelve los coágulos. También se realiza la cirugía de derivación coronaria, en la cual, se deriva o reemplaza la arteria obstruida, con un trozo de vena obtenido de la pierna del paciente. Otras alternativas son la limpieza de las zonas obstruidas mediante la inserción de un pequeño tubo con un globo en la punta, que se infla en las zonas donde hay placas, deshaciéndolas. Análogamente se emplean dispositivos de rayos láser que vaporizan las placas. No obstante, el mejor tratamiento son unos hábitos alimenticios y un estilo de vida saludables.

Taller de lectura 23

  1. ¿Para qué es necesario el colesterol?
  2. ¿cuándo sobrevienen los problemas con el colesterol?
  3. ¿Cuáles son las clases de colesterol que existen?
  4. ¿Qué es un lípido?
  5. ¿Cómo se transporta un lípido o grasa en la sangre?
  6. ¿Cuál es el colesterol bueno y por qué?
  7. ¿Cuál es el colesterol malo y por qué?
  8. ¿Qué ocurre cuando hay exceso de colesterol malo?
  9. ¿Cómo se llama el engrosamiento y pérdida de elasticidad de las arterias?
  10. ¿Qué es aterosclerosis?
  11. ¿Qué diferencia hay entre arteriosclerosis y aterosclerosis?
  12. ¿En qué consiste el infarto de miocardio?
  13. ¿Cuándo se presenta apoplejía y qué puede ocurrir en algunas partes del cuerpo?
  14. ¿En qué consiste el tratamiento para la aterosclerosis?
  15. ¿Qué efecto produce la vasodilatación?
  16. ¿En qué consiste la cirugía de derivación coronaria?
  17. ¿Cuál es el mejor tratamiento para los daños producidos por el colesterol?

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